En León van a trasladar el Conservatorio Profesional de Música al campo de fútbol, en un edificio anexo al mismo, originalmente diseñado y construido como recinto ferial (búsqueda en Google de "Ifycel"), y que tras 9 años sin apenas actividad, y pese a ser un espacio interesante por su localización y posibilidades, han decidido "ocupar" con un equipamiento educativo, al que le acompañará la Delegación de Educación de la Junta de Castilla y León, y un vívero de empresas (...)
Nada tengo en contra de la descentralización de equipamientos y en el cambio de usos en edificios, pero ubicar un centro educativo en una esquina de la ciudad, con nula vida urbana alrededor, sin transportes y al que se "derivó la prostitución" desde el otro lado del río, no parece la mejor manera de entender lo que supone y lo que aportan los centros educativos en su entorno inmediato.
En una situación así, se devalúa y se reniega de la capacidad de los centros educativos para colaborar en su entorno, sea esto intencionado o no. Supongamos que no y que solo se trata de ahorrar dinero, aunque parece dificil de creer. Quizá dentro de otros 10 años cuando otros gloriosos edificios se demuestren sin uso, habrá que desplazar allí, actividades ya existentes.
Como dice Ana Gaitero en el Diario de León:
van a liquidar definitivamente el barrio de San Claudio, el viejo barrio italiano, condenado a ser un geriátrico sin música y sin ruido. Sin el pálpito de la vida que empieza cada curso y agita la calle. Los equipamientos públicos son entes vivos que nutren el entorno y se alimentan de él. Y de la gente.
Se habla mucho del traslado al campo de fútbol, ¿pero que pasa con el actual edificio del conservatorio y su auditorio anexo? Pues por lo visto será convertido en "sede administrativa" de la Diputación, que hace 60 años construyó para conservatorio de Música, que por lo tanto habrá de transformar.
Las manzanas entre Santa Nonia, Independencia y Parque de San Francisco, son o estaban llamadas a ser una especie de "isla de los museos" berlinesa, con el Teatro Emperador, Instituto Leonés de Cultura y Conservatorio, y otras honrables menciones como el Edificio de Correos o el Palacete de Sanidad, todo esto sobre los restos del Hospicio y la Real Fábrica de Lencería. En serio, ¿lo mejor que se puede hacer es convertir este edificio en oficinas? ¿qué fue del proyecto de Museo Provincial de Alejandro de la Sota? Lleva siendo 20 años, provisionalmente un parking.
Retornando a la ribera derecha del Bernesga, quizá la franja urbana más marginada de la ciudad (entre el río y el ferrocarril + industria), ¿no se merece otro tratamiento? O vamos a seguir expulsando las cosas que no caben en la ciudad a ese espacio, a ver si por suerte se consigue algo. Parece un experimento soviético.


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